martes, 24 de marzo de 2015

Isaac

Mis pies tocan la baldosa fría.
No hay calcetines.
Ni ganas de andar.
Repítelo otra vez.
No andes descalza...

Te sigo echando de menos. 

¿Me puedo inventar un nombre para hablar de él? 
Isaac.
Siempre me ha gustado Isaac.
Es un nombre bonito.

Isaac es oscuro por dentro
pero yo siempre repaso sus líneas con colores cálidos.
Intento no salirme del papel.
Y se me hace imposible dibujar tantas cosas en A4.

Si hablo de su pelo
tendría que dibujar mil rayas
cruzándose entre ellas,
haciendo mil y un nudos.

Los ojos de Isaac son claros
no transmiten alegría alguna
pero ya me han dicho
que ellos
tampoco pueden evitar sonreirle
al mirarlos.

Y los dibujo pensando en el mar más peligroso que pase por mi mente.

Isaac siempre dice cosas bonitas
y ni siquiera utiliza la poesía
para convertir en arte
palabras tan simples
como un te quiero.

Él nunca dice te quiero.
Lo demuestra
con besos y caricias
que te hacen pensar
si de verdad existe el cielo.

Y claro que existe.
Isaac existe
pero se encuentra escondido
y evita cualquier cosa
que tenga que ver con vivir.

Ahora quemaré este dibujo.
Y le pediré a alguien
que aún no conozco
que vuelva a pasarse por mi mente
dentro de unos meses.

Que me gusta el arte cuando tiene que ver con Isaac
Y me gusta
cuando Isaac
se convierte en artista
aún sin conocer a Manet
Monet.
O Goya.


No hay comentarios:

Publicar un comentario